Al ser fetito sentí mucho miedo, sensaciones confusas me estresaban, fuerza y confianza germinaron junto conmigo a pesar de los pronósticos pre juicioso, lamí mis necesidades básicas como ser humano y pensé: esto se está poniendo interesante... Y no me equivoqué.
El paso más grande para intentar serlo fue el kínde, subestimé a mi grupo y con la alcahuetería de mi maestra salté al segundo grado... Aun tomo las tijeras al revés, pero no pueden culpar sólo a mi soberbia de tener en mente otras prioridades.
Siguiente reto, saber leer: mochila de "Hello Kitty"pesada por todos los útiles, tijeras, reglas y plastilina, "¡esto se pondrá mejor!"
Cuatro escuelas en dos ciudades diferentes después hicieron que anhelara la secundaria, esos muchachos atacados de la risa, con maestros diferentes, mayor independencia para ir y venir dentro y fuera de la escuela: "cuando llegue a la secundaria, estaré complacida..."
Que angustia eso de los exámenes semestrales, temblaba al decir mi nombre en el pase de lista, y en mi cabeza cavilaba la idea: "cuando logre vencer mi timidez, me sentiré plena"... Pasaron fiestas, convivios en casas, copetes tiesos, bailes caminando como egipcio, mariposas en la barriga, pasos de flans y me dije: "este sólo es el principio, ¡mañana vendrá lo mejor!"
Dichosos los momentos de encuentro con personas que admiro y respeto simplemente por ser en el mundo, no por tener o hacer.
Como lo disfruté, sin embargo, había una nostalgia que ni mis amigas, Timbiriche, Chayanne, y Luis Miguel podían quitar: "¿Qué se sentirá tener novio?". Estuve segurísima que al conocer a esa persona especial, con la que soñé, suspiré y anhelé, entonces y sólo entonces sería plenamente feliz...
Pasaron alegrías, distancias, nervios, descargas de adrenalina, emociones y por supuesto, uno que otro novio, y aunque ellos no lo sabían, ya no era soltera, me había casado con mi amor platónico: la psicología... "Cuando tenga un título, con un trabajo en una institución reconocida... Cuando el sueldo mejore, por supuesto acompañado de status y una buena posición en el organigrama... Y si pongo consultorio, entonces si, qué felicidad", decía mi diálogo interno sin hacerlo plenamente consciente.
"¿Y ya te casaste?". La gente contribuye en el torbellino de expectativas culturales de una misión de vida paradójicamente personal. Muchas de mis amigas profesionalmente exitosas tenían el común denominador de estar sin pareja, entonces anhelé el compartir con alguien, "ah! que lindo debe ser dormir juntos, despertar a su lado, ir al súper, allí será románticamente espectacular."
Apenas firmado el papel y los comentarios en la boda fueron: "¿Y para cúando un bebé?"; al tiempo, convencida de la idea, sabía que mi vida estaría completa cuando me embarazara, cuando naciera, cuando comiera su primera papilla, cuando fuera a gatear, ojalá ya camine, que hable, que vaya a la escuela... ¡Pero qué rápido crecen!, como extraño cuando eran bebés y no se separaban de uno." pero en fin, me sentiré realizada cuando se gradué, cuando trabaje, cuando case, tal vez cuando me haga abuelita... Tal vez seré "plenamente plena" cuando esté viejita y pueda estar tranquila y en paz..."
Tal vez sea cuando me muera...
Ojalá y pueda observarmi funeral y que esté lleno e gente que me recordó, que me estimó y me llevó flores... Que me acompañó en mi anhelo de ser feliz...
Tal vez, si me toca verlo desde otra dimensión, a lo mejor y será el momento en el que entonces y sólo entonces, me daré tiempo de ser feliz.
En resumidas cuentas... nunca somos felices con lo que tenemos, siempre queremos aquello que no tenemos y no disfrutamos de lo que está presente... Sean felices! :D
Créditos:
Texto: Nancy Ortega Gomez Llanos.
Imágen: "Beyond the horizon" --- Agnidevi
Print available on: http://agnidevi.deviantart.com

tienes mucha razon...
por eso hay que gozar la vida =)
besos cuadernito